Del hebreo néphesh = aliento, vitalidad. Etimológicamente se relaciona con la respiración o el aliento, entendidos como manifestación de la vitalidad del cuerpo. Por esta razón denota genéricamente el principio vital de todos los seres vivos, hombres y animales por igual.
En la Naturaleza
La palabra néphesh tiene varios matices de significado y de traducción. El alma es, propiamente hablando, el principio animador del cuerpo, «lo que tiene vida» (Génesis 2:7), y es propiedad común de hombres y animales (Génesis 1:20, 24, 30; 9:12). En Levítico 24:18, leemos: «El que hiere a algún animal ha de restituirlo, animal por animal».
